domingo, 20 de enero de 2008

C'est fini.

Bueno, después de sobrevivir a dos semanas de auténtica locura en las que he vivido de todo (rebajas, cambios constantes de departamento, juicios (¿?) contra el ECI, trabajos de la uni que se dejan para otro momento, fiestas de clase con toques de swing en Apolo...) he encontrado un momento de reflexión en el que, mira tu qué cosa, he decidido actualizar esto.

Pensando y pensando me he dado cuenta de que este año 2008 ha empezado un poco raro, porque más que empezar nuevas cosas, algunas viejas han terminado. Unas de buenas, otras de malas. Por el lado bueno, por fin se ha terminado el infierno en el que se había ido convirtiendo mi trabajo en el ECI, ya que de estar perfectamente bien y tan a gustico, pasé a cambiar más de departamento que de ropa interior. Pero bueno, la semana que viene se me olvidara todo el mal rollo: la pasta gansa siempre ha conseguido hacerme feliz.

Por el lado malo, que al mismo tiempo no sólo he terminado las clases de este semestre y de este año, sino que, por mucho que me cueste asimilarlo, también he terminado la carrera. De acuerdo, me quedan unas tres asignaturas pendientes (a la espera de aprobar todas las que he cursado este semestre) pero el concepto "estar en clase con los amigos" se ha terminado ya. Quedan trabajos, quedan exámenes... pero la sensación no es la misma, no señó.

Y por un tercer ladico, pues empiezan otras historias. A ver qué tal las prácticas en esa productora de la que cierto melenudo aficionado a la música y a Hitchcock ha salido vivo. De momento, a prepararse por el ÚNICO examen de este semestre (con un enemigo ya temido en anteriores ocasiones), que luego ya vendrán las deseadas vacaciones en las que me aguardan nuevos proyectos y nuevas mandangas.

Ah! Por cierto, en uno de mis últimos días de periplo currante he descubierto que una marca del ECI ha decidido mangonearme mis derechos de propiedad intelectual y me ha (casi) plagiado cierta cosa "mía"... ¿os suena?


Cabrones desagradecidos... trabajo para ellos y así me lo pagan...


lunes, 31 de diciembre de 2007

¿El Corte Inglés, centro comercial? Noooo...

Pues no. La verdad es que, después de estar trabajando durante un mes, al fin y al cabo he descubierto que, al contrario de lo que la mayoría de los mortales pensamos, El Corte Inglés no es un centro comercial. Lo puede parecer, no lo niego, pero en esencia no lo es. Unos pensaran que puede ser un centro de extorsión. Otros que es un centro de consumismo masivo. Pero no. Hoy he sido iluminado y he descubierto la verdad. Y todo gracias a la...





¡SITUACIÓN SURREALISTA DEL AÑO!






Y es que hoy, aproximadamente a las 13 horas del mediodía, he sido testimonio de la verdad, amigos míos. Todo ha empezado de la manera más corriente del mundo. Una señora mujer, procedente de los sures de América, y acompañada por una venerable ancianita de unos 250 años, se disponía a efectuar un abono: devolver un jersey que le había regalado a su hijo pero que le iba pequeño. Hasta aquí, todo bien. Pero en el momento en que procede a darnos el tiquet para efectuar el abono, se da cuenta que se lo ha olvidado en casa, y tiene que volver ir a recogerlo para poder hacer el cambio. La señora mujer coge sus cosas, coge a la abuelita, empieza a caminar y entonces es cuando sucede....





¡LA SITUACIÓN SURREALISTA DEL AÑO! (ahora sí!)




Pues la mujer se queda parada de repente, me mira y empieza a hablar, produciéndose el siguiente diálogo:

- Oiga...
- Dígame, señora.
- Verá, es que claro, tengo que ir a recoger el tiquet del abono, y me gustaría poder volver en menos de una hora, para poder así liquidarlo, pero es que vivo lejos y seguramente tardaría mucho...
- Ahá...
- ¿Le podría dejar (así, como suena) a la amable ancianita (a la que supuestamente cuido y por eso me pagan, añado yo) que llevo en mis brazos, sentada por aquí? Es que si voy con ella hasta a casa me demoraré mucho más, y claro, yo lo quiero liquidar ya esto, así que me gustaría dejarla sentada por aquí hasta que volviera, porque sino tardaría más y...
- (mirada de inquieto/asombro/incredulidad)
- ... y si usted me pudiera sacar un banco para poder dejarla sentadita por ahí, mientras voy a casa...
- (aumento mirada de inquieto/asombro/incredulidad)
- ... pero tendría que vigilarla, porque se le va la cabeza y pierde la memoria, y a la de menos se echa a andar y se pierde, y no recuerda nada, y no sabe dónde está, y yo no la encuentro... ¿Me sería tan amable de hacer este favor?

(RETARDED MOMENT EXAGERATED)

- Vamos a ver, señora (consigo responder)... bancos no tenemos, yo lo siento mucho pero no sé dónde podría dejar usted sentada a la venerable ancianita, y aunque me la dejara en el suelo, yo no podría vigilarla, estoy aquí trabajando y no puedo estar atento a si la ancianita decide ir de viaje alzheimeirco por sí sola...
- Ahhhh.. Ya, ya veo... Bueno, que se le va a hacer... pues adiós.

Y ahí, de sopetón, se terminó la SITUACIÓN SURREALISTA DEL AÑO, este año 2007 que se nos termina y me deja con una última (y gran) verdad: que El Corte Inglés, aunque parezca un centro comercial, en realidad es un... GERIÁTRICO!!! Así que si quieren enviarnos a sus abuelicos, ya saben. Eso sí, nosotros no prometemos nada: si se pierden, vayan a objetos perdidos.

Nada más. ¡Solo desearos un feliz año nuevo, muchachada! Que este 2008 os deje situaciones como estas (o mejores) y que las viváis al máximo! Un besaco y un fuerte abrazo de vuestro Uri querido!



¡FELIZ 2008! (y a tocarse el...)





sábado, 8 de diciembre de 2007

Qué odioso (de vuelta en el ECI).

Hoy, amigos míos (y no tan amigos) voy a quejarme de algunas cosicas que he vuelto a experimentar en mi vuelta como trabajador en El Corte Inglés (ECI pa los vagos). Quizá os suena a deja vu (ya me quejé de ello el año pasado), pero es que ODIO:

- que la tienda quede hecha un zarrapastrajo con toda la ropa amontonada encima de otra ropa, de las estanterias o de alguna mesa que sólo sabes que lo es porque les ves las patas, porque sino creerías que es una montaña de ropa uniforme. Qué grande es ese momento en el que ves que, después de una eternidad (porque lo es) plegando ropa, viene la peor marabunta de gente creada jamás y todo tu trabajo se va a la mierda.

- que se haga la caja tarde, eso es, cuando ya han tocado las 22h, la voz amable de una mujer en megafonía anuncia que el centro esta cerrado, han apagado las luces y tu estás contando el dinerico con la luz que consigues del monitor de la caja y del móbil. Hoy creo que mis dioptrías han augmentado en un 200%.

- los clientes tocacojones (y de esos conté alguna anécdota graciosilla el año pasado). Se les podría dedicar un mundo entero, a los majetes. Se pasan tantos buenos momentos con ellos...

Y cuando se junta todo esto (fórmula matemática es tienda desastrosa + cerrar tarde + clientes horribilus = desesperacióóóónnnnn), como en el caso de hoy, me pregunto que me pasará el día 7 de enero, mundialmente conocido como "inicio de las las rebaja-ja-ja-ja-jas".

martes, 27 de noviembre de 2007

Vamos a celebrar cosicas!!

La primera de todas, la llegada hace aproximadamente un mes (el 29 de octubre) de esta pequeña bolita llamada Martina que a partir de ahora será el nuevo juguete de su hermanito. De momento el chaval se muestra protector, le hicimos la coña que nos la llevábamos a casa y un poco más y nos engalta una patada que ni Chuck Norris. Y eso con 3 años.


Ay pero qué bonica la chiquitica!!

Y por otro lado, en asuntos de frikez absoluta, decir que ayer me di cuenta, por los hados del destino, que hoy este blog cumple su primer añito de vida. Así que... FELIZ MI CUMPLEAÑOS!! Madre mía cómo pasa el tiempo... y qué poco se aprovecha.

Ala muchachada, me despido hasta la próxima actualización!

lunes, 26 de noviembre de 2007

Salud!

Ya tengo nuevo récord: 16 estornudos seguidos.

Puta alergia/resfriado/congestión (lo que sea) de los cojones.

¿Me dejarán entrar en el libro Guiness como el chico que más estornudos ha hecho en un período de tiempo de menos de un minuto?

Anda que no molaria.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Jueguicos de infancia

Me casaré a los 27.

Y con Luisa.

Y el día de la boda iré vestido con un traje amarillo diarreico.

Y nos iremos de luna de miel a Granollers (ciudad para algunos, pueblo grande para otros).

Y llamaremos a nuestro primer hijo Chechu.


Se puede perder mucho el tiempo una tarde, de 4 a 6, en el bar de la facultad. Nosotros lo perdemos así, rememorando épocas en las que lo que más nos preocupaba era que no nos salieran más granos en la cara.

lunes, 19 de noviembre de 2007

02/03/99


Qué bonito es, en un día de limpieza general, encontrar mi diario personal de cuando mi comunión, bien enterrado entre la mierda de mi habitación. Y qué curioso que lo abra y, en la primera página, entre múltiples chorradas, encuentre escrito:

02-03-99: "Vull ser director de cine".

Al menos ahora mi cinefilia ya tiene fecha de nacimiento.